LA LECCIÓN DE DOÑA ANA

Hace un tiempo trabajé con doña Ana. Ella es emprendedora y me dijo que ya el tiempo le estaba tocando la puerta, porque necesitaba, ahora sí en serio, pensar en su futuro. Necesitaba trabajar sus finanzas personales, pero nunca se imaginó los efectos que iban a tener en su negocio, todos los cambios que puso en marcha para administrar mejor su plata. Su empeño y compromiso con ella misma realmente fueron admirables y en nuestra última sesión me compartió sus aprendizajes más allá de presupuestar y controlar el gasto:

1. Tener números claros en sus finanzas también le llevó a a ordenar los números de su negocio.

2. Al ordenar los números de su negocio se dio cuenta de que estaba cobrando muy barato, y eso la impulsó a subir los precios que tenía años de no hacer. El subirlos no le quitó clientes, por cierto.

3. Como ya sabía cuánto necesitaba para vivir y para mantener el negocio, entonces eso inmediatamente la llevó a plantearse metas de ventas y también a revisar los costos de su producción.

4. Resulta que para llegarle al número que se propuso implicaba innovar la forma en que hacía su trabajo y se dio cuenta que para una parte de eso no necesitaba plata, simplemente era cuestión de utilizar herramientas que eran gratis.

Doña Ana estaba feliz, orgullosa de sí misma, y con mucho qué hacer para ser constante. ¿Inspirador verdad? Las finanzas personales antes de emprender y durante el emprender son críticas. Si cree que necesita guía y acompañamiento en este tema lo invito a aprender sobre nuestra iniciativa ACOMPAÑADOS, que junto con Sinapsis Consulting CR tiene como propósito acompañarlo a usted y su idea.  https://www.finanzasdetuatu.com/paraemprendedores

Rosa Gomez