Miedo al estado de cuenta

Empezamos conversando un poco sobre su situación financiera y ante la pregunta: ¿cómo te va con la tarjeta de crédito?, la respuesta de Fernando fue simple y tajante: “No muy bien. La verdad es que tengo mucho tiempo de no ver el estado de cuenta. La última vez que lo vi debía un montón y me asusté. Lo que he estado haciendo es pagar el mínimo para no quedar mal.”

Entendí a Fernando perfectamente. Cuando los gastos nos controlan y el saldo sube y sube, entramos en pánico. Algo así como el sueño recurrente de que alguien nos persigue y no podemos ni correr ni gritar. Viene la frustración, la ansiedad, y el miedo se apodera de nosotros, nos quedamos quietos.  

Según la psicología, el problema no está en tener o no miedo, sino en el efecto que éste tiene en nuestras vidas. Fernando había decidido ignorar y no enfrentar su situación. Era una decisión que no “hacía ruido”, pero estaba haciendo que la bola de nieve (la deuda) fuera más grande mes a mes.

Así que mi primer consejo para vos si querés ordenar tus finanzas es: Perdele el miedo al estado de cuenta, al saldo atrasado del préstamo, al polaco, a la ida al súper, etc. Necesitás  entender tu situación actual, sólo entendiendo “cómo estás” es que podés idear qué hacer al respecto. Empezá por saber:

1.     cuánto es tu ingreso

2.     cuáles son tus gastos y si el monto es razonable

3.     cuáles son y cuánto suman las deudas

4.     si los préstamos están al día o no

Al mejor estilo de la milicia, después de hacer un reconocimiento, viene el planear un estrategia de ataque. La plata y los gastos simplemente no deberían controlarnos, infundirnos miedo, generarnos sentimientos de desesperación y/o frustración. Enfrentá tu situación, hablale a tus finanzas de tú a tú.

Rosa Gomez